Sistema constructivo

Nuestras casas se basan en el sistema constructivo americano, por su resistencia a fuertes vientos, humedad y cambios climáticos.

Casas de entramado ligero Generalidades:

En el lenguaje arquitectónico es conocido como sistema de entramado ligero (light framing) en contraposición al entramado pesado (framing, heavy timber o post & beam).

Este sistema es el último eslabón de la evolución de la madera como material estructural en la edificación convencional. El entramado ligero tiene su origen en Norteamérica y surge en el siglo XIX como consecuencia de dos factores: la disponibilidad de productos industriales normalizados (madera aserrada y clavos) y la necesidad de disponer de un sistema rápido de construcción (colonización del Oeste de EE.UU.). Aunque procede del entramado pesado, se trata de una nueva concepción estructural.

La direccionalidad del trabajo de flexión exige la disposición ortogonal de muros portantes que da lugar a la arquitectura diafragmada: son elementos portantes que se traban entre sí de forma que lo que es arriostrado para unos, es soporte para otros.

El sistema se ha ido perfeccionando con el tiempo, pero sus características básicas han permanecido inalteradas.

15 puntos que diferencian nuestras casas

Se crean estructuras superficiales en muros, forjados y cubiertas que al unirse funcionan como una estructura espacial.

Se emplea un gran número de elementos, con una disminución de las escuadrías, por lo que se distribuye y alterna la carga a través de muchos elementos de pequeña dimensión.

Las piezas suelen ser normalizadas y certificadas, lo que facilita la intercambiabilidad, la modulación y la prefabricación. Además el ajuste de calidades mínimas, lo que favorece el ahorro económico.

Las piezas tienen un bajo nivel de mecanización, lo que supone un bajo coste en la fabricación.

Las uniones son sencillas, sin juntas ni ensambles especiales, bastando el empleo de clavos y grapas. Por contra se pierde bastante del «oficio» de carpintería ya que requiere personal poco especializado aunque se logra una alta productividad.

El tiempo de construcción es menor que la construcción tradicional por la prefabricación y la construcción seca.

Es más fácil de aislar e impermeabilizar que la vivienda tradicional. Las cavidades que deja el entramado permiten el paso de instalaciones y el relleno con aislante.

La mayoría del trabajo se ejecuta en seco, por lo que independiza la construcción de la estación climática y es un proceso más limpio y rápido.

Su durabilidad, no tiene porqué ser menor que la construcción tradicional, con un diseño y mantenimiento adecuado. En Norteamérica, Rusia y Escandinavia existen viviendas que han durado cientos de años.

Tiene un alto grado de flexibilidad, tanto en el diseño inicial, como en los cambios ulteriores, si son necesario

Exige una gran cantidad de detalles constructivos especiales, debido al elevado número de piezas que se emplean.

Necesita un control riguroso de su contenido de humedad para que no se produzcan variaciones dimensionales.

Al tratarse de un sistema normalizado y modulado, el proceso de montaje ha de controlarse especialmente con una planificación más estricta que la construcción tradicional.

Se exige un mayor control en la recepción de materiales, su protección y almacenaje.

Existen distintos Códigos constructivos, que ofrecen recomendaciones sobre materiales y procesos. En algunos países se comercializan directamente planos que favorecen la autoconstrucción.